Estamos a una hora de terminar la 8ª semana del 2011, es hora de echar una mirada atrás a los siete días y repasar que se ha escrito en la red, seguro que algo de todo esto se te escapó Seguir leyendo »
El 28 de enero de 1986 yo tenía tan solo 7 años, pero aún así recuerdo perfectamente como me impactó la imagen del Transbordador espacial Challenger explotando cuando tan solo llevaba 73 segundos en el aire.
El motivo del accidente fue una anomalía en las juntas, que había sido advertida por los ingenieros de los fabricantes de las partes del impulsor, pero la NASA presionó para que autorizaran el despegue, gran error, este accidente se podía haber evitado.
En contra de lo que se puede creer, sus siete tripulantes (seis astronautas y una profesora de escuela secundaria, Christa McAuliffe) probablemente no murieron en el momento de la explosión, sino que la cabina salió despedida protegiéndolos hasta el momento de impactar contra el océano, donde se desintegraron junto a la cabina al caer desde una altura de 15.240 metros.
Como es lógico este accidente provocó la suspensión de vuelos espaciales durante dos años y la imagen de la NASA se resintió, recibiendo fuertes críticas por no disponer de un plan b en caso de explosión, los astronautas no tenían un entrenamiento específico en caso de salir despedidos con la cabina y esta no disponía de algún tipo de paracaídas o equipo de eyección, que tal vez hubiera salvado sus vidas.